Ya se dice que en la naturaleza todo se transforma, nada se pierde ni tampoco se crea. Qué sabias palabras y qué bella la actitud de Paul Villinski. ¿A quién se le ocurriría llenar un patio o una galería de auténticas mariposas? Una realidad hecha de materiales reutilizados, como restos de tejidos y guantes, a través de sus manos se ha convertido en un espectáculo urbano de gran belleza… De latas de cerveza abandonadas por las calles de Nueva York también se originan nuestras protagonistas, elaborando en armonía un número de sincronía y delicadeza sobre los espacios a ornamentar.
Enlace: Paul Villinski.
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