Podríamos hacer alguna que otra metáfora en base a la obra que tenemos delante. Pero al no ser el cometido del blog las cuestiones, digamos, “filosóficas”, sólo comentaremos que su estabilidad es mucho mayor de lo que a primera vista parece. Y eso pese a que su diseño no invita a que nos acomodemos en ella.

Algo similar nos pasaría con la escultura Broken Chair de Ginebra, aunque ésta sí me parece que tiene truco…
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