Como decoradora debo confesaros la satisfacción que me produce el hablar de una de mis pasiones: el universo textil. Las fotos que ilustran este artículo son las de Tempo, una de las nuevas colecciones de tapicería y papeles pintados de la firma Harlequin -una de mis favoritas por su exotismo- que de forma sofisticada y vibrante nos transporta al pasado a través de su elegante propuesta.
Osada en estampados que transmiten el espíritu de anteriores décadas, el empleo de flores gigantescas con aire hippie pero muy actuales y la presencia de interesantes formas geométricas (el efecto retro establece su espacio definitivo y necesario tanto en la moda como en la decoración), marcan el punto novedoso y el carácter de la línea. Todo perfectamente equilibrado y con las rayas como elemento imprescindible.
Las posibilidades para coordinar los colores y su distribución sobre formas y bordados garantizan el aire fresco y juvenil que exige Tempo.
Merece la pena echar un vistazo a las demás colecciones para inspirarse. Destacamos, entre otras, la infantil What a Hoot, la armoniosa Amilie, la exótica Lalika o la impresionante Identity; todas ellas ideales.
Andrey Gorozhankin, del estudio de diseño ruso Decolieu, ha realizado la renovación de un apartamento en Moscú. La estética japonesa y una cuidada armonía en los materiales otorga a la vivienda la belleza en lo esencial.
La casa era un apartamento de 80 metros cuadrados, con techo muy alto, lo que dió la idea de crear un piso superior y un entrepiso para aprovechar mejor el espacio. Esto permitió la creación de dos nuevas habitaciones para los niños de la creciente familia y un baño en el piso de arriba.
Una de las ideas más llamativas ha sido la creación de un original techo curvo, utilizando cal para su revestimiento, lo que pretende reflejar poéticamente la belleza e imperfección de la textura de la naturaleza. Para cubrir las paredes se utilizaron láminas finas de mármol, con una elegante escalera de madera que conduce al nivel superior.
El diseñador ruso Yuri Ryntovt puso el acento en la madera de roble para crear esculturas y piezas de mobiliario únicas.
El juego de contrastes entre tonos claros y oscuros confiere un aire sofisticado al apartamento, mientras que los espacios se comunican mediante un flujo interesante donde el minimalismo no deja de lado los pequeños detalles.
Un motel con sus luces de neón en la penumbra incita al espectador a sacar al voyeur que lleva dentro de sí. Situadas detrás de la estación londinense de King’s Cross, las 4 plantas de este edificio se inspiran en La Ventana Indiscreta de Hitchcock, ofreciéndonos lo que ocurre, simultáneamente o no, en el interior de varias habitaciones acristaladas.
Historias truculentas, quizá mágicas o dramáticas, que según los críticos evocan al universo de películas de David Lynch como Mulholland Drive o Terciopelo Azul. Desde el exterior, los voyeurs, provistos de auriculares, no pierden detalle de los movimientos de sus extraños ocupantes. El espectáculo tiene un diseño único que cobra vida a través del baile, la luz y el sonido.
The Electric Hotel es un hervidero emocional en el que asistimos desde las primeras escenas al tenebroso mundo del hampa a través de las relaciones trágicas y la vida cotidiana de unos protagonistas atrapados en el deseo insatisfecho.
La obra está dirigida por David Rosenberg con el coreógrafo Frauke Requardt. El escenógrago Börkur Jónsson se ha inspirado en el movimiento de la arquitectura modernista, equilibrando el volumen interior y la presencia exterior, con gran acierto en la relación espacial entre los bailarines y el público, el diseño del conjunto, el movimiento y el impacto con el entorno urbano.
Sólo nos queda saber cuando llegará este increíble espectáculo a otras ciudades…
Una de las piezas de mobiliario más deseadas del diseñador australiano Marc Newson se ha vendido recientemente por la friolera de 2 millones de dólares.
Se trata de la Lockheed Lounge, una reinterpretación futurista de la clásica chaise longue hecha a mano con fibra de vidrio en 1988, en una edición limitada de diez unidades.
Como apunte curioso, la silla fue utilizada por Madonna en 1993 para su videoclip ‘Rain’.
Marc Newson es uno de los diseñadores de más éxito internacional, creador de iconos atemporales que han traspasado la barrera del expresionismo pop como la Embryo Chair o la Orgone Chair.
En la actualidad sus obras podemos verlas en museos de arte moderno de todo el mundo, pero también en campos tan dispares como la moda o la automoción.
Aquí apreciamos otros de sus trabajos en diseño interior y transporte que a nadie dejan indiferente.
El diseñador de cocinasToyo propone una serie de nuevas líneas que juegan con los materiales, atreviéndose a cruzar límites preestablecidos entre moda, forma y función.
El acero inoxidable se encuentra con motivos modernos y mosaicos venecianos de vidrio que aportan sofisticación y convierten a la cocina en una obra de arte funcional.
Según Toyo, el resultado es la creación de ambientes agradables, donde la cocina contemporánea se muestra en su plenitud tanto práctica como estéticamente, en un paso para convertir este espacio en algo más que un lugar para cocinar.
El joven arquitecto William O’Brien ha diseñado la Casa Allandale, situada en West Mountain (Estados Unidos), un proyecto basado en una vivienda con un espectacular tejado a dos aguas que se extiende hasta el suelo convirtiéndose también en fachada.
La planta es totalmente asimétrica, con tres volúmenes diferenciados, uno central dividido en dos plantas y dedicado a los baños y las habitaciones, otro en el que se sitúa la biblioteca, la bodega y un sótano para el garaje, y finalmente otro para la cocina, el comedor y un salón con su fachada acristalada.
El proyecto es realmente excepcional por su afán para superar las aparentes limitaciones de su sección triangular y conseguir interesantes configuraciones en su interior superando los ángulos con absoluta elegancia.
Un interior sencillo y limpio, con sus dos sillas frente al ventanal, nos transmite una imagen bucólica.