Situado en la falda del Monte Urgull, el Museo de San Telmo es un símbolo de la ciudad consagrado a la cultura, las bellas artes y, especialmente, al arte contemporáneo vasco.
Se trata de un edificio de transición entre el estilo gótico y el renacentista que en los últimos años se ha visto inmerso en un proceso de reformas arquitectónicas y paisajísticas, que acaban de culminar para convertir al edificio en un espacio de vanguardia que mira al futuro.
La remodelación del Museo de San Telmo modifica el carácter físico y funcional de los últimos años, dando nuevas formas y armonizando el paisaje natural y el artificial.
En esta entrevista de Studio Banana a Nieto Sobejano Arquitectos vemos las claves del interesante proyecto.
