Britta Riley y Rebecca Bray son las creadoras de este particular jardín ecológico vertical. Se trata de una pequeña huerta para cultivar en ventanas de apartamentos o de casas sin terraza ni espacio suficiente para tener un jardín.
Window Farms es una solución artesanal y de bajo consumo energético que utiliza elementos reciclados (botellas convertidas en macetas) y aprovecha al máximo el agua (riego por goteo). El método, llamado hidroponía, consiste en el cultivo de plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola. Como vemos en el video, se puede aplicar con mucho ingenio en el interior de un pequeño apartamento…
Una solución muy inteligente y de bajo impacto ambiental para quienes no renuncian a tener su propia huerta en casa.
Eko es un nuevo concepto de semáforo ecológico que puede servir para preservar el medio ambiente con la reducción de la contaminación, al tiempo que promueve una conducción más segura.
Se trata de una cuenta atrás en el disco, visible en todo momento para el conductor, que de este modo puede controlar la situación, disminuyendo su estrés e incluso apagando el motor si estima que queda suficiente tiempo de espera.
El sistema se puede implementar fácilmente en los semáforos ya existentes. Su aplicación sería genial también para peatones y con luces led, aunque esto último ya empieza a verse poco a poco en nuestras ciudades.
Conceptualmente esta radio FM es sencilla y formidable al mismo tiempo. Por su diseño, que nos permite meterla en cualquier lugar, pero también porque se recarga con el sol. Consumo cero.
Con su ultraflexibilidad la podemos llevar en la cartera o dentro de un libro.
La radio incorpora altavoces y en su parte posterior lleva un panel flexible que toma la energía solar. Un concepto interesante que seguramente veamos a partir de ahora aplicarse con éxito y mayor sofisticación en la tecnología.
Flexio viene en cajas de diferentes ciudades, como Taipei, Berlín o París. Apuesto que los diseñadores, Wu Kun-chia, Wang Shih-ju, Chen Ming-daw & Liou Chang-ho son, además de ingeniosos, taiwaneses.
Por el momento se trata de un concepto, aunque con visos de convertirse en realidad. Un estacionamiento para vehículos, donde la copa de los “árboles” serían paneles fotovoltaicos que servirían para recargar los coches eléctricos.
Los paneles tendrían un mecanismo rotatorio que les haría girar para seguir la trayectoría del sol durante todo el día -como los girasoles- para garantizar la máxima eficiencia, a la vez que proporcionarían sombra a los vehículos (ver video).
Me parece una idea inteligente, precisamente cuando se comienza a ver más nítidamente la implantación de los vehículos eléctricos dependientes de energías renovables. Siendo el sistema y lugar para su recarga uno de los temas más controvertidos, es positivo que vayan surgiendo propuestas innovadoras que planteen soluciones a estos retos.