Que son dos conceptos nunca reñidos sino complementarios no sólo es algo que todos deberíamos asumir, sino potenciarlo diariamente con unas cuantas dosis de estilo y creatividad. Un inspirador ejemplo es el i-Log, un tronco de madera para colocar nuestro iPod con dos altavoces integrados en los extremos.
Saber qué estilo es el adecuado para cada complemento es fundamental. En este caso quedaría ideal en una decoración estilo rústico, o incluso todavía mejor con un estilo étnico o africano -si lo que te va son los sonidos tribales y el mestizaje-. Y por qué no, también podemos sorprender contrastando dentro de un ambiente contemporáneo. ¿Por qué renunciar a la última tecnología si podemos encajarlo en nuestro estilo sin desentonar?
Sansula es un video musical de Dominik Eulberg y dirigido por Dirk Rauscher, quienes proyectaron animaciones en un bosque y a continuación las filmaron. Los detalles de las flores fueron hechos mediante la técnica de stopframe con una cámara réflex digital. Simplemente delicioso.
Este video de la cantautora irlandesa Lisa Hannigan es una delicia para los sentidos. No sólo por la interpretación en sí, sino también por el telón de fondo. El minucioso trabajo sobre papel que la rodea es obra de Maeve Clancy. Espero que disfrutéis de su belleza plástica.
Maeve Clancy es una ilustradora, animadora digital y creadora de webcómics como Flatmates. Aconsejo darle una pasada a su trabajo.
Un concepto muy cool para sacar a pasear por la ciudad con nuestro reproductor de música. El diseñador Ji Woong ha creado los auriculares YI con la idea de acabar con los enredos en los cables, ¡nos pasa a todos!
El nuevo iPod Shuffle (el de tercera generación) introdujo recientemente la novedad de tener los controles en el cable del auricular. En el caso de este diseño conceptual dichos controles irían más allá encontrándose en el cierre de la cremallera.
La ventaja de poder ajustar la altura a la que quieres que estén juntos o separados los cables me parece definitiva. Y cuando termines tu sesión de spinning, cierras la cremallera y a la ducha, ¿no es genial?