Una instalación relámpago absorbió la atención del público en pleno Lower East Side de Manhattan, antes de que fuera retirada. La intención real es desconocida, aunque quizá sea una referencia pop -algo irónica- al famoso Charging Bull de Arturo di Modica situado en Wall Street. Agata Olek, artista de origen polaco, consiguió impactar y generar un interesante contraste con la formal arquitectura de los rascacielos, imponiendo su espectacular toro desarrollado en punto.
La trama de su estructura se diseñó bajo una impactante unión de colores fríos y eléctricos, exaltada por la presencia en movimiento del color negro. La utilización de técnica y elementos artesanales refleja cierto toque acogedor, contrapunto del paisaje urbano de la Gran Manzana. Fashion, cool -no puedo evitar la referencia al clásico Missoni-, sorprendente, tan cosmopolita como la misma Nueva York, y efímero como cualquier acto de guerrilla.
Dead Drops es un proyecto de Aram Bartholl para el intercambio de archivos en el espacio público. El autor empezó asegurando con cemento cinco unidades USB en los muros de diferentes edificios de Nueva York, especialmente en calles de Manhattan y Brooklyn.
Ante la repercusión que ha tenido, el autor se plantea extender su red a otras ciudades. En la imagen, un archivo readme.txt explica el proyecto.
Cualquiera puede llegar con su portátil para compartir archivos de forma totalmente anónima y offline. Es aconsejable en estos casos usar protección…
Aunque podríamos definirlo de diferentes maneras, lo cierto es que estamos más bien ante un enorme y exclusivoático loft, situado en lo alto de un singular edificio localizado en DUMBO, uno de los barrios entre los puentes de Brooklyn y Manhattan.
Se trata de una vivienda impresionante y única. Aunque echemos un vistazo a portales locales como enalquiler.com como esta el alquiler de pisos de lujo en las grandes ciudades no encontraríamos nada como esta joya de loft.
Realmente este piso ‘triplex’ tiene varias cosas inusuales. La primera de ellas y que capta nuestra atención son los cuatro enormes relojes de la fachada, ubicados en cuatro ventanas de cuatro metros de altura, que le confieren un encanto muy especial y lo distinguen del resto de viviendas. Son su auténtica seña de identidad.
Como dato curioso, el nuevo dueño de la vivienda no tendrá que preocuparse de poner los relojes en hora ya que los cuatro están sincronizados electrónicamente, mostrando exáctamente la misma hora.
La planta principal de la vivienda, moderna y elegante, está dominada por los relojes y las increíbles vistas sobre los cuatro puntos cardinales. También apreciamos una funcional cocina.
En el segundo piso, de 213 m², hay tres dormitorios y los cuartos de baño.
Un ascensor con paredes de vidrio y una escalera conecta las tres plantas que se van estrechando conforme ascendemos.
El apartamento fue ideado por David Walentas, creador del histórico barrio de DUMBO, en un antigüo edificio industrial, cuyo nombre cambió con el tiempo bautizándolo como The ClockTower Building. Igualmente también cambió su uso, de fábrica a oficinas y posteriormente apartamentos.
Sin duda, uno de los mayores alicientes de este exclusivo penthouse son las vistas sobre el Puente de Brooklyn, uno de los grandes iconos de la ciudad que nunca duerme. Veamos el video.
¿Os imagináis el precio por el que se ha vendido? Nada menos que la cifra récord de $25 millones, más del doble de lo que nunca se ha pagado por una casa en Brooklyn… y todo un diamante en bruto para su decoración.
Realmente creativa la idea de la artista gráfica Paula Scher, y desde luego más ostensible que la -muchas veces invisible- numeración tradicional… aunque la funcionalidad aquí sea lo de menos.