Diseñada por tec Architecture y Marcel Wanders Studio, Son Vida tiene los increíbles interiores definitorios del estilo de Marcel Wanders y una no menos sensacional expresión futurista en su arquitectura.
La residencia de lujo está situada a unos 15 minutos de Palma de Mallorca, en la exclusiva urbanización llamada Son Vida. Se trata de la primera de las seis villas planificadas en la isla por Cosmopolitan Estates, una compañía que está desarrollando resorts y residencias de ultra lujo sin dejar de lado el diseño sostenible, reuniendo para ello a interioristas y arquitectos de vanguardia.
La villa tiene un total de 800 m² y es un ejemplo de diseño de poesía en movimiento, cuyo trabajo comenzó con la idea de transformar una casa decadente que ya existía en los años 60 para convertirla en algo extraordinario. El resultado es una vuelta de tuerca más a la arquitectura de lujo mediterránea que encontramos en la isla de Mallorca, elegida como nuevo destino para inspiradoras posibilidades arquitectónicas, tecnológicas y de diseño.
La vitalidad y sofisticación de la residencia no deja indiferente a nadie. Son Vida es inevitablemente exuberante y descaradamente extravagante. Podríamos definir su diseño como progresivo, y por qué no, también progresista, porque deja a un lado la nostalgia de lo convencional, apostando por el atrevimiento y la vivacidad.
La exploración de nuevas tecnologías de la construcción y el diseño sostenible contrasta con el concepto de chalet o residencia de lujo típicamente mediterránea que todos teníamos en mente. Tal y como si de una nave espacial futurista y luminosa se tratara, el genio de Marcel Wanders deja su marca en los espaciosos interiores, envolviendo los sentidos con sus trazos, colores y acabados de máxima calidad.
En mi experiencia diaria como diseñadora de interiores realizo diferentes tipos de proyectos, por lo que no me resulta complicado reconocer los que están realizados con maestría. Es el caso de esta residencia situada en el 55 de Blair Road, Singapur.
Estamos ante una obra que combina elementos de la decoración más vanguardista, el Art decó original y la arquitectura tradicional oriental, logrando una experiencia espacial y visual deslumbrante. El inteligente uso de los materiales, la luz y los elementos naturales convierten a esta casa de estilo contemporáneo en un remanso de paz y tranquilidad en pleno centro urbano.
La casa tiene un total de 288 m², divididos en tres plantas. La planta baja se puede considerar como zona de living y esparcimiento. Cuenta con una escalera en espiral que es toda una escultura, además de un amplio salón y sala de estar. También encontramos un hermoso jardín interior con piscina, muy de estilo japonés y aire contemplativo, siempre minimalista. El árbol Frangipani, asociado a las culturas budista e hindú, aporta carácter con su tronco retorcido, al tiempo que conecta prodigiosamente con los elementos de metal.
En las plantas superiores encontramos las diferentes estancias, el vestidor y los baños. Una gran claraboya aporta iluminación natural y ventilación, situándose en su base el jardín y la piscina, a la que nos asomamos a través de las paredes acristaladas. La afinidad complementaria de contraste entre los elementos metálicos y los tonos sutiles consigue una relación sensorial encantadora. Ésta se ve aumentada con la instalación domótica que sirve para configurar la iluminación de toda la casa según nuestro estado de ánimo.
Los espacios de la casa se caracterizan por su continuidad, lo que hace que los percibamos más amplios al minimizar la existencia de los tabiques. Esto también facilita la entrada y distribución de la luz, y promueve una mayor relación entre el interior y el exterior.
La fachada tradicional restaurada termina de envolver esta casa de estilo contemporáneo otorgando su toque único.
Arquitectos: Ong & Ong Pte Ltd
Equipo de diseño: Diego Molina y Maria Arango, Camilo Pelaez.
Equipo de proyecto: Diego Molina y Maria Arango, Camilo Pelaez, Ryan Manuel, Linda Qing
Diseño Interior: YPS
Fotografías: Derek Swalwell
Info: Dezeen
No tengo nada contra las piscinas tradicionales, al contrario, pero estas piscinas naturales de gartenART son una auténtica preciosidad.
Están cuidadosamente realizadas como si se tratara de un estanque, con sus piedrecitas, sus hierbas creciendo en el fondo, etc. Son ideales para cualquier amante de la naturaleza que no quiera renunciar a que ésta forme parte de su espacio vital.
Las piscinas están diseñadas para que se pueda nadar y relajarse en ellas, con aguas totalmente limpias y sin productos químicos. Su mera contemplación es relajante y nos hace visualizar de forma vívida la naturaleza viva del paisaje virgen.
Una impresionante muestra del papel del diseño actual y la biotecnología en la creación de un santuario de vida silvestre y relax natural, armonizándonos con la vida en el campo.
En pleno corazón de Madrid, en el barrio de Chueca y a un paso de la Gran Vía, encontramos inspiradoras joyas como la azotea del hotel Óscar, un edificio de corte racionalista que recuerda a la Bauhaus.
Puede que viendo la imagen desees volver a la ciudad y olvidarte del bosque por una temporada (a mí me ha pasado)
Tradicionalmente, los modelos de lámparas y faroles que encontrábamos en jardines particulares tenían una estética demasiado clásica, herencia de las luminarias que podíamos encontrar en cualquier calle de las ciudades.
Sin embargo, la decoración de exteriores sigue dando pasos hacia delante mediante la incorporación de vanguardistas colecciones, como es el caso que nos ocupa.
Las luminarias de la firma Moonlight, con su curiosa forma esférica que se asemeja a la luna, consiguen transformar atmósferas frías en cálidas, sumando a ello la perfecta integración con el ambiente exterior.
Se trata de luces ambientales realizadas en polietileno, con una amplia gama de colores y gran polivalencia, con las que podrás iluminar piscinas, terrazas y jardines indistintamente. Siendo perfectas para el agua o el césped, también son una buena opción para el interior del hogar.
Las lámparas son distribuídas por VanLux, vienen en varios tamaños y se alimentan de baterías recargables, con una autonomía de entre 6 y 8 horas. Además, vienen acompañadas de filtros de color intercambiables para crear divertidos efectos lumínicos.
“Waterproof” es la típica lámpara de mesa, sólo que ahora además flota en el agua. Diseñada por Héctor Serrano para Metalarte, se puede utilizar en piscinas, fuentes o estanques. Por el día la lámpara se mantiente apagada y boca abajo, fuera de la piscina. Por la noche se lanza al agua, manteniéndose perfectamente flotando mientras está encendida.
Está fabricada en polietileno rotomoldeado, material perfectamente resistente al agua y sumergible. En su interior alberga una batería recargable para seis horas de uso continuado. Su precio ronda los 360 euros. Sin duda una buena opción para marcar estilo este verano, creando un ambiente íntimo en tu piscina.