En una de las tres grandes ciudades de Estados Unidos, el edificio residencial Aqua Tower se presenta en el 2010 con su revolucionario relieve y una sinuosidad escultórica que a nadie deja indiferente.
La armoniosa conexión con los rascacielos circundantes, sus espectaculares vistas y especialmente sus cambiantes terrazas al aire libre, que definen el espectacular relieve de la fachada, la convierten en uno de los más singulares edificios de Chicago.
Las olas del mar de Aqua Tower se configuran gracias a sus balcones, que reflejan la luz en mayor o menor medida creando el bonito efecto ondulante en su contorno.
La torre tiene 83 plantas y 255 metros de altura, casi la mitad que la mítica Torre Sears. Ha sido diseñada por el estudio de arquitectura de Jeanne Gang y previsiblemente será finalizada en la primavera de 2010.
El edificio, situado junto al Lago Michigan, pretende convertirse en una seña de identidad de la ciudad de Chicago.
Las vistas lo dicen todo. El balcón está situado sobre el aire, en lo más alto de la famosa Torre Sears de Chicago: 412 metros.
El suelo de vidrio está preparado para soportar cinco toneladas de peso, por lo que es totalmente seguro. El mirador está abierto para todos los visitantes, y, como vemos en las imágenes, estos niños no han perdido la oportunidad de asomarse al vacío. Yo no sé si me atrevería.
El espectacular crecimiento humano que desde hace décadas experimenta la Ciudad de México hace que cada vez sea más difícil encontrar espacios verdes, que sirvan al mismo tiempo como zonas de esparcimiento e interconexión. Últimamente han surgido diferentes propuestas urbanísticas, como la del arquitecto Jorge Hernández de la Garza.
Se trata de un asombroso rascacielos vertical, formado por módulos apilables que generan energía limpia y permiten el consumo responsable a través de paneles solares, cultivos verticales y la reutilización del agua.
Su estructura posibilita ser configurada y revestida de diferentes maneras, cambiando espacios y formas, creando además zonas para trabajar y residenciales. Quizá esto último, junto con el uso de energías renovables, sea de lo más interesante de un concepto muy llamativo aunque quizás todavía demasiado genérico.
David Fisher es el arquitecto encargado de esta obra, el primer edificio rotatorio construído hasta hoy. Según su creador, la vida de hoy es dinámica, y el espacio en el que vivimos también tendrá que serlo, adaptándose a nuestras exigencias cambiantes, nuestro estilo de vida o nuestro humor. Los edificios seguirán el ritmo de la naturaleza, cambiando su orientación, buscando o escondiéndose del sol, demostrando que están vivos y hay una inteligencia que los conduce.
Se trata del primer rascacielos ecológico y autosuficiente desde el punto de vista energético: generará electricidad a partir de la energía solar y eólica. La torre dinámica es también el primer edificio que se construirá con compartimentos prefabricados, que se irán montando a ritmo de uno por semana, con el objetivo de reducir los tiempos de construcción y los costes, además de contar con mayor seguridad y respeto al medio ambiente. En definitiva, buscando una mayor sostenibilidad.
Cada una de las plantas girará a una velocidad escogida por el inquilino, y rotará de manera independiente a los demás pisos, por lo que el edificio cambiará de forma constantemente, cambiando también la visión de nuestras ciudades.
En este video hay un detalle que no pasa desapercibido. Se ve un coche dentro del apartamento, y es que esa será una de las posibilidades, subir con tu automóvil hasta la misma casa. Los pisos más altos serán los más lujosos, considerados chalés, con jardines y piscinas privadas. Los sistemas de control se manipularán por nuestra propia voz haciendo uso de la tecnología domótica más puntera.
El proyecto, de 420 metros de altura y 80 pisos, será una realidad en 2010 en Dubai y 2011 en Moscú, y se espera que en menos de cuatro años se haga un hueco en Manhatan, Nueva York.
En Curitiba, Brasil, existen desde el 2005 unos apartamentos giratorios (dan vueltas de 360 grados), aunque no cambian la arquitectura global del edificio, como en este caso.